lunes, 28 de abril de 2008

El Cuidador del Cementerio

En el año 1910 un empleado que había sido cuidador del cementerio de la Recoleta durante 29 años, se suicidó. Su nombre era David Alleno, un inmigrante italiano que, aunque de origen humilde, era un enamorado del arte. Aparentemente, esta persona estaba fascinada con las maravillosas esculturas que adornan el cementerio, por lo que siempre tuvo el profundo deseo de que este sea su última morada y comenzó a ahorrar dinero para poder comprar su propia parcela dentro del cementerio. Su hermano, administrador del cementerio en aquel entonces, ganó la lotería y compartió el premio con David, lo cual le facilitó concretar su sueño. Así fue como construyó su propia tumba e inclusive viajó a su nativa Génova buscando a alguien que pudiera tallar su figura en mármol. Curiosamente, en la base de la misma, el escultor escribió: "fue cuidador del cementerio desde 1881 hasta 1910". Se dice que fue tal su emoción al ver la obra terminada y además, luego de leer esa frase, que no quiso contrariar lo que allí decía, por lo cual se suicidó para estrenar su bóveda.
La persona que se encarga de la vigilancia nocturna jura haber visto el fantasma de David Alleno. Otros no lo han visto, pero aseguran que todavia se escucha el tintineo de las llaves a la hora en que comenzaban sus rondas, todas las noches.
La bóveda tiene en la parte superior un busto de un señor con bigotes y en la puerta se lee "Juan Alleno", quien pudo ser el hermano o el padre de David, ya que ambos se llamaban igual. FUENTE.

sábado, 26 de abril de 2008

Luz María García Velloso: La Dama de Blanco

Como habrán podido apreciar, me fascinan las insólitas historias de amor y tragedia que guarda el cementerio de la Recoleta. Tal vez, por su maravillosa arquitectura, por los ilustres muertos que descansan allí o, simplemente, porque me encantan las historias de fantasmas. Esta es otra de esas historias, la de Luz María García Velloso, quien murió en 1925, a la edad de 15 años, de leucemia. Era hija del dramaturgo Enrique García Velloso. Su tumba se encuentra a la derecha de la avenida principal del cementerio de Recoleta. Allí, una escultura de tamaño natural la representa dormida.
Tras su muerte, su madre, desesperada y deprimida, obtuvo un permiso especial para permanecer junto a la bóveda por las noches, donde durmió en un pequeño espacio detrás de las rejas durante meses.
A Luz María se le atribuye el protagonismo de la leyenda urbana más popular del mundo: la Dama de Blanco: dicen que varios jóvenes porteños se encontraron con una bella chica, a quien llevan a bailar o a tomar algo, ella siente frío y se lo comunica al jóven, este le presta su saco y ella lo mancha de café. Al día siguiente, cuando el joven concurre a la casa de la chica con el objetivo de recuperar su saco, lo atiende la madre, que le comunica que la jóven que había conocido horas antes está muerta desde hace años y le indica el lugar de su sepultura, en la Recoleta. El joven va al cementerio, incrédulo, y encuentra su saco sobre la bóveda. Algunas versiones más estrafalarias cuentan que el jóven, al conocer la verdad, enloquece o se suicida. Otra versión cuenta el encuentro de uno de los jóvenes con la madre de Luz María: la chica entra al cementerio una vez terminada la salida y se pierde entre las bóvedas, mientras el joven la sigue y comprueba que estuvo paseando con un espectro.
El actor Arturo García Buhr decía que la había visto en las afueras del cementerio. Según contó Buhr, él le guiñó un ojo y siguió su camino. FUENTE.
Durante años, los jóvenes porteños evitaron seducir a chicas en la esquina de Vicente López y Azcuénaga, lugar en el que se han dado la mayoría de los encuentros.
Una vez más, una jóven que más allá de la muerte, va en búsqueda del amor que no pudo encontrar en vida o quizás, Luz María, no pudo dejar a su sollozante madre y se quedó para consolarla.

jueves, 24 de abril de 2008

Made in Argentina

Esta mañana, luego de repasar por enésima vez la defensa de mi tesina, se me ocurrió hacer un pequeño homenaje a algunos próceres de nuestra historia (a los que son de mi agrado y a los que no también, ya que todos pusieron su granito de arena para contribuir a a la creación de la Argentina que hoy amamos y padecemos). Este homenaje no tiene como objetivo resaltar sus virtudes o sus actos heroicos (eso ya me lo contó la Srta Mirtha en 5to grado) sinó, muy por el contrario, encontrar un punto en común entre estos “héroes” de la Patria y un mortal común y corriente, como cualquiera de nosotros. Para ello, los invito a compartir algunas anécdotas que recopilé sobre Belgrano, Dorrego, San Martín y Sarmiento:
Manuel Belgrano, al parecer, tenía una voz bastante fina, “de pito” hablando en criollo. Esta característica fue, entre otras cosas, la que planteó su enemistad con Dorrego: parece que una vez, en la que San Martín trataba de ilustrar a los oficiales, repitiendo una voz de mando que comenzaba con San Martín y seguía con Belgrano, que era el segundo en autoridad; San Martín dijo: batallón... march... después de San Martín, siguió Belgrano; pero su voz “aflautada” le causó gracia a Dorrego, que soltó una carcajada que ridiculizó al pobre Belgrano frente a su propio batallón. San Martín, un tipo conocido por sus pocas pulgas, se enojó mucho y le dijo: Señor coronel, hemos venido aquí a uniformar las voces de mando. Luego reiteró la orden, Belgrano repitió (con la misma voz de pito, por supuesto) y Dorrego volvió a reírse a carcajadas, San Martín se enfureció y a los pocos días desterró a Dorrego a Santiago del Estero (por suerte, en ese momento, en Santiago el clima era seco y no como ahora), así y todo este lamentable incidente no impidió que este individuo tuviese su propia plaza y avenida en el corazón de la ciudad FUENTE. Y bueno...a él le pasó con la voz de pito de Belgrano...a mi cuando veo a alguien caerse, aceptémoslo, cuando uno se tienta no hay vuelta atrás...no demonicemos al pobre Dorrego, imposible culpar a tan alto exponente de heroico patriotismo. Otra cosa que no puedo evitar preguntarme, más allá de lo netamente etéreo, es si realmente tenía esa cabezota con la que se puede ver en todos sus retratos (ver foto). En fin...
Hay varias anécdotas que describen la conducta intachable y la humildad de José de San Martín en la casa de los Escalada. Cuentan que cuando a su asistente no lo invitaron a comer en la mesa con la familia, San Martín se sentó en la cocina a comer junto a él. En ocasión de su boda, la familia Escalada, le obsequió a Remedios un lujoso ajuar, San Martín se lo hizo devolver aduciendo que la esposa de un soldado no necesitaba ese tipo de lujos. FUENTE.
En cuanto al nefasto Sarmiento, se cuenta que, en 1831, con sólo veinte años debió partir hacia Chile por no compartir las ideas de Rosas. Durante su exilio ejerció los más diversos oficios: escenógrafo, minero, mozo, periodista...también trabajó en una chacra cuyo dueño comentó una vez: tengo un capataz loco que se pasa horas leyendo en voz alta entre los árboles. Cuando se le pregunta qué lee, dice que está estudiando para ser presidente de la Argentina FUENTE. Este taimado personaje que, en 1864, casi entrega la Patagonia, orgullo nacional que compite a nivel turístico con los más bellos paraísos del mundo y que genera importantes ingresos, ya estaba planeando su ingreso al mundo de la política siendo un simple capataz de chacra (suena raro, no?).

Bueno, esto es todo por hoy, tal vez siga recopilando este tipo de historias sobre otros próceres y vuelva “reloaded”. Nos vemos.

miércoles, 23 de abril de 2008

Felicitas Guerrero de Alzaga

Cuando era chica y me dirigía con mi familia a la Costa Atlántica para las vacaciones, la ruta 2 era el paso obligado. Sobre esa ruta, se encuentra la estancia "La Raquel" (el "castillo de Felicitas" para mí), residencia que perteneció antiguamente a Felicitas Guerrero. Ella, la mujer más hermosa de la República según palabras de Guido Spano, era una dama independiente y de gran carácter. Ya a los 26 años, había vivido todo lo bueno y lo malo. Felicitas fue la hija mayor de once hermanos, bonita y rebelde. A los 16 años fue obligada por su padre a casarse con Martín Gregorio de Alzaga, un hombre mucho mayor y uno de los más poderosos de la Nación, con quien Felicitas no fue feliz. De este matrimonio nació un hijo, Félix, quien años más tarde falleció por la epidemia de fiebre amarilla que azotaba la zona. Ese mismo año, la jóven quedó embarazada, pero la felicidad no duraría demasiado para Felicitas: su segundo hijo, Martín, murió pocos días después de nacer. Su esposo, Martín de Alzaga, fallecía 15 días después de la muerte del niño. En sólo dos años perdió a sus dos hijos y al marido. Quedó joven (26 años), rica y estanciera. La viuda comenzó a ocuparse personalmente de los campos que luego se convertirían en Pinamar, Cariló, Madariaga y otras localidades actuales.
Luego, Felicitas conoce a Samuel Sáenz Valiente, un hacendado vecino. A los pocos meses anuncian su casamiento, lo que produjo una revolución entre sus tantos pretendientes. Uno de ellos, Enrique Ocampo, no pudo contener su furia: una mañana se dirigió a la casa de Felicitas y luego de una discusión le disparó, enfermo de celos. Al tomar conciencia de su acción, se suicidó. Cristian de Marías, primo de Felicitas, fue quien encontró los cuerpos. El joven se desesperó al ver a su prima (de quien secretamente estaba enamorado) tendida en el suelo y, al abrazar su cuerpo, descubrió que aún respiraba. Felicitas agonizó durante 3 días y finalmente falleció el 30 de Enero de 1872. Los Guerrero construyeron, en homenaje a su hija, una capilla situada en Isabel La Católica, entre Pinzón y Brandsen, en Barracas. La iglesia es dueña de una triste fama: nadie la elige para casarse.
En 1981, la iglesia construída por los padres de Felicitas fue donada al municipio. Al iniciarse la restauración del templo, estaban caídas simétricamente las cinco alas derechas de los ángeles de mampostería que hay a la entrada. Cuando el arquitecto restaurador Roberto Devincenzi talló las alas siguiendo la escala original y las colocó, sonaron inexplicablemente las campanas. Los vecinos de Barracas aseguran haber visto a Felicitas deambulando por la iglesia.
La leyenda dice que quien toque las rejas que rodean la Iglesia, recuperará el amor perdido, los que creen en esta historia acostumbran a dejarle flores y ofrendas.
FUENTE

martes, 22 de abril de 2008

La Leyenda del Río Negro: el abrazo de Neuquén y Limay

Cuenta la leyenda que Neuquén y Limay, hijos de dos caciques que tenían sus tribus uno al norte y otro al sur, eran grandes y leales amigos, hasta que un día, en que cazaban juntos, oyeron una dulce voz que cantaba entre los arrayanes.
Dirigiéndose hacia el lugar, hallaron a orillas de un lago a una hermosa joven mapuche de largas trenzas, ojos negros y talle esbelto y frágil, llamada Raihué (capullo en flor). En viaje de regreso los dos jóvenes notaron que Raihué se había introducido en sus almas, lo que se interpuso en su plena y antigua amistad. Pasada las lunas y consultada la "Machi" (adivina) por ambas familias, comprendieron cuál era la causa del distanciamiento de aquellos jóvenes que antes eran como hermanos, por lo que dicidieron someterlos a una prueba para que el destino decidiera. Le preguntaron a Raihué qué era lo que más deseaba en el mundo a lo que contestó "tener un caracol para saber como es el sonido del mar". Los jóvenes entonces tendrían que llegar hasta el mar y traer un caracol, el que primero llegase tendría el amor de la joven como premio.
Consultados los dioses, convinieron que lo más rápido para llegar al mar sería convertir a los jóvenes en ríos. Así lo hicieron y partieron de sus respectivas tribus. El Espíritu del viento, sintiéndose desplazado y celoso, comenzó a intrigar a Raihué, susurrándole al oído por las noches que Neuquén y Limay no volverían nunca más, pues las estrellas que se caen al mar se convierten en mujeres hermosas y encantadas que atrapan a los hombres y los encadenan en el fondo del mar.
Raihué, angustiada comenzó a marchitarse de pena y dolor, mientras los jóvenes seguían su carrera salvando numerosos obstáculos y el viento que los incitaba a volver. Cuatro veces cuatro lunas pasaron desde que los mapuches se marcharon y aún el mar estaba lejos. Raihué, angustiada y marchita, haciendo un esfuerzo, se arrastró hasta el lago donde conociera el Amor y alzando los brazos a Nguenechén (Dios) le ofreció su vida a cambio de la salvación de los jóvenes. A medida que rezaba, sus pies se convertían en raíces que penetraban lentamente en la tierra, su cintura se afinaba en verde tallo, su busto se esparcía en tiernas ramitas y su boca se abría en flor, convirtiéndose en el michay (calafate). El viento, queriendo disfrutar del dolor de los jóvenes, se lanzó a darles la noticia soplando con tanta furia que desvió el curso de ambos hasta juntarlos. Al enterarse que Raihué había muerto de amor por ellos, sólo atinaron a abrazarse fraternalmente y así, unidos en un abrazo que nunca terminará, continuaron su camino hacia el mar, llorando a Raihué y vestidos de luto. Así nació, al juntar ambos sus márgenes, el río Negro.
FUENTE

lunes, 21 de abril de 2008

Rufina Cambaceres

Un día, paseando por el cementerio de la Recoleta, no pude evitar detenerme frente a la tumba de una joven que murió a la edad de 19 años. Posteriormente, me enteré que esta chica murió en medio de una situación muy confusa. Su nombre era Rufina, hija de un reconocido escritor argentino, Eugenio Cambaceres y una bailarina italiana, Luisa Baccichi, a quien la gente de la alta sociedad apodaba “La Bachicha”.
Al morir Eugenio, Luisa y Rufina quedaron solas, viviendo en una mansión de Barracas (el barrio más "pituco" de Bs. As. en esa época).
Luisa, algunos años después de la muerte de Cambaceres, se convirtió en la amante de Hipólito Yrigoyen (el único presidente soltero de nuestro país). En esa época, la jóven Rufina, tenía varios pretendientes. Quienes la conocieron la recuerdan como una jóven muy bella e introvertida.
El 31 de mayo de 1902 Rufina cumplía 19 años, Luisa había organizado una gran fiesta, para luego concurrir al teatro Colón. Antes de partir, Luisa escuchó el grito de una de las criadas, corrió a la habitación de Rufina y encontró a su única hija tendida en el suelo, muerta. Varios médicos confirmaron que la muerte de la jóven había sido producto de un síncope. Al día siguiente, Rufina fue sepultada en el cementerio de la Recoleta. Horas más tarde, el cuidador de la bóveda de los Cambaceres, halló el ataúd de Rufina abierto y con la tapa rota.
La versión oficial informó un robo, ya que la jóven había sido enterrada con sus mejores joyas; pero Luisa vivió el resto de su vida torturada por la convicción de que su hija había sufrido un ataque de catalepsia y fue sepultada viva. La leyenda cuenta que arañando y golpeando las paredes del féretro, logró salir y ver el cementerio desierto. Pero las puertas de la bóveda estaban cerradas. En ese momento, víctima de la desesperación, su corazón no resistió y volvió a morir realmente.
Existen distintas versiones sobre lo que realmente pasó ese día. Sin embargo, lo que parece más cercano a la realidad es que el día en que Rufina cumplía 19 años, una amiga íntima le reveló un secreto celosamente guardado: su novio era también el amante de su bella madre, Luisa. El novio de Rufina era el jóven Hipólito Irigoyen.
La muerte de Rufina esconde una historia de amor y engaño que terminó con su vida de forma prematura.
En una esquina de la sección 13, en el cementerio de la Recoleta, está la bóveda de Rufina Cambaceres al lado de la de su familia, que ostenta el nombre de Antonino Cambaceres, tío de Rufina. Luisa, su madre, decidió construir un sepulcro para su hija. De ello resultó un importante monumento Art Noveau, obra del alemán Richard Aigner, que representa a Rufina de pié, abriendo la puerta de la bóveda para volver a la vida.



jueves, 17 de abril de 2008

Felis domesticus



Mi familia está compuesta por Pablo, yo y mis tres adorables gatos. El mayor, Gandalf, tiene 7 años; Noxeema, la del medio, tiene 5 y Mía (Neuri) tiene 1 año y es hija de Noxeema. Cada uno de ellos tiene una personalidad bien definida, no dejo de asombrarme de su capacidad de expresarse para terminar obteniendo lo que quieren siempre, sin excepción. Los tres son especialistas en manipulación humana (como todos los gatos), se creen que con esa "carita de gato con botas de Shrek II" pueden hacer que los humanos hagamos lo que ellos quieren (y tienen razón).
Ellos nos involucran en todos sus juegos, nos buscan, nos perdonan cuando los retamos injustamente y nos dan su cariño incondicionalmente. A ellos no les importa como somos, nos aceptan tal cual y no hacen juicios prematuros, no les importa cuantos años tenemos ni si tenemos antecedentes penales.
Yo sí tengo prejuicios que estoy tratando de erradicar con la edad y la experiecia, y jamás haría amistad con un ex convicto (cuac!). Uno de los prejuicios que tengo es que considero malas personas a aquellas que no aman a los animales, porque sinceramente, no lo puedo entender.
Odio a los que esclavizan animales, a los domadores, me enferma que nadie haga nada al respecto y lo peor de todo es la gente que va a disfrutar de esos shows de cuarta. Odio los zoológicos y apoyo la creación de reservas en las que los animales viven en su hábitat natural y conservan sus instintos.

Riviera Maya


Es un lugar impresionante que no puedo parar de recomendar, ahí pasé mi luna de miel (el lugar ideal). Lo mejor del Caribe, con la segunda barrera de coral más grande (después de Australia, pero ahí no se si iría, hay mucho bicho venenoso, no me parece una buena idea ir a conocer muy de cerca esa fauna ponzoñosa). Volvamos a México: Lo más fascinante de este lugar es su biodiversidad, además de su belleza. Imagínense: yo, casi bióloga y viviendo en este país donde, si buceás y ves 5 peces cagándose de frío en una hora (todos en el mismo tono de gris), quedo feliz; voy a este lugar, donde los peces tienen unos colores espectaculares y nadan en cardúmenes de a 50 y quedé fascinada. A los peces espectaculares, también se suman toda clase de invertebrados, desde poliplacóforos (unos moluscos primitivos) hasta los crustáceos más coloridos (y muertos, los vivos son muy veloces y no se quedan para la foto). Otras cosas interesantes para hacer allá son las excursiones a las antiguas ciudades mayas (Chichen Itzá, Tulum), a cenotes (ríos subterráneos en plena selva) y parques acuáticos, como Xel-Há y Xcaret, donde podés dedicar el día a nadar con tu visor y snorkel en un río de agua salada. La verdad es que volvería mil veces sin dudarlo, conocí un lugar tan hermoso y único como mi país.

miércoles, 16 de abril de 2008

Seres Mágicos

Desde chica me fascinaron las hadas, los duendes y los elfos. Aun hoy, a los 26 años, una parte de mí se aferra a la idea de que estos seres viven entre nosotros.

Durante mis primeros años, mi imaginación me jugaba trucos: oía voces, ruídos que me ponían los pelos de punta. Hoy extraño esos días en los que creía en estos seres, imaginando un mundo que existe más allá de lo que puedo percibir con estos 5 sentidos, preguntándome donde reside la limitación adquirida que no me permite sentirlos más.
¿Alguna vez buscaron un objeto perdido encontrándolo horas después en el lugar donde habían buscado ya varias veces? Se imaginarán que mi respuesta a esa pregunta es SI!!! A los duendes les divierten estos juegos.
Ahora bien, yo creo en estos seres. Y ustedes?